Bueno, pues como ya había adelantado en un comentario, hoy voy a escribir sobre las copas de vino. La copa de vino tiene más importancia de lo que creemos, por eso he pensado dedicarle una entrada.
- Una copa de vino tiene que ser lo más simple posible, transparente, lisa y fina, atrás han quedado las copas talladas o coloreadas que no dejan ver el color, el cuerpo o la textura del vino, no olvidemos que el vino no es solo para beberlo, sino también para observarlo.
En las catas de vino las copas siempre son así, para apreciar todos los detalles.
- La copa tiene que ser lo suficientemente grande como para dejar que el vino pueda moverse dentro y así mejorar su aroma y sabor, sobre todo la copa del vino tinto tiene que ser más grande que la del vino blanco.
- La copa ideal debería ser ancha en la parte inferior para que respire y se oxigene el vino y que vaya estrechando hacia la parte superior, para que no se escapen los aromas. El vidrio o cristal deberá ser lo mas delgado posible.
Es curioso saber que antiguamente las copas de vino tinto también eran más grandes que las de vino blanco, pero por otros motivos, no se sabia entonces que el vino debía respirar, solo era por protocolo, el anfitrión debía de servir el vino tinto, por muchos mayordomos que tuviera, y para no tener que servir tantas veces se hicieron las copas grandes.
Copas para vinos espumosos
Hay tres tipos de copa para los vinos espumosos, Palmera, Flauta y Tulipa.
- La copa para el cava o champagne, debe ser larga.
- La copa llamada Palmera (que ya esta en desuso), era la copa baja, no es idónea porque al tener esa forma no podemos apreciar el tamaño de las burbujas, tan importante para apreciar la calidad del cava o champagne, y porque al ser tan abiertas dejan escapar todas las burbujas, estropeando todo el trabajo de elaboración, que en muchos casos le llevó años.
Los otros dos tipos de copas son la llamada flauta y tulipa, ambas son largas, y las ideales para estos vinos, no hay diferencia entre ellas pero si ya se quiere entrar en el protocolo de servicio del cava, se podria encontrar una diferencia, simplemente la primera es más informal, mientras que la tulipa, es más adecuada para servir en la mesa.
Aqui os muestro las copas numeradas y detalladas:
1- Vinos
de Jerez
Esta
copa es de la forma tradicional pero con el cristal mejorado y el pie
más alto para evitar calentar el vino. Su forma cónica consigue
concentrar todo su aroma.
2-
Vinos blancos afrutados
Esta
copa está diseñada especialmente para los Chardonnay pero se puede
utilizar para cualquier vino blanco afrutado. Su forma consigue que
los vinos más jóvenes expresen toda su frescura y los más mayores
todos sus aromas minerales.
3-
Vinos blancos de Borgoña
Copa
diseñada para este tipo de vinos, blancos, secos y aromáticos. Está
perfectamente proporcionada para que el vino manifieste todo su
variado bouquet sin concentrar demasiado sus aromas.
4-
Grands Crus de Borgoña
Esta
copa está expuesta en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y ha
sido descrita como perfecta para degustar los grandes vinos de
Borgoña. Es una copa muy ancha que permite que se desarrollen todos
los aromas frutales del vino y también, equilibrar su acidez.
5-
Burdeos Grandes Vinos
Copa
pensada para destacar las cualidades de estos vinos. El largo
recorrido que hace el vino hasta la boca permite que se airee sacando
todos sus aromas y consiguiendo intensificar el sabor.
6-
Champagne
Las
copas de Champagne, de Cava y de otros espumosos son estrechas y
largas para conseguir que las burbujas sean sutilmente más suaves y
que no se pierdan los aromas.
7-
Champagne Cuvée Prestige
Los
grandes Champagnes y los grandes Cavas necesitan una copa más
especial. Su forma aflautada permite enfatizar su aroma y su textura
sin que predominen las burbujas. (llamada Tulipa)
8-
Vinos Rosados
Las
copas para vinos rosados son similares a la de los blancos afrutados.
No tienen que ser excesivamente grandes para que no pierda su aroma,
ni excesivamente alargadas para que no se aireen en exceso.
9-
Sauternes u otros Vinos Blanco Licorosos
Esta
es la copa ideal para vinos blancos licorosos, en especial el Château
d’Yquem, y vinos dulces porque consigue que la acidez se exprese
más y la dulzura se equilibre. Al tener la boca cerrada y curva,
logra que sus aromas se acentúen.
10-
Tintos españoles Crianza, Reserva y Gran Reserva
Las
copas para los tintos españoles se han diseñado especialmente para
los de la variedad tempranillo, mayoritaria en los vinos de Rioja y
Ribera del Duero. Son altas y con la boca ligeramente cerrada
consiguiendo concentrar el aroma sin evitar que el vino se airee. Sin
variar la forma, la copa es más grande según el vino, sea crianza,
reserva o gran reserva ya que estos últimos necesitan abrirse más.
Por último unos consejos y trucos
Antes de usarlas, lavar las copas o vasos en agua caliente, preferiblemente solo con agua enjuagándolas varias veces, para que no queden restos de jabón o detergente.
Es prudente asegurarse que las copas tengan la temperatura apropiada para el servicio del vino.
Para evitar que no se produzcan las deseadas burbujas del espumoso procurar pasar un paño de hilo limpio por las copas.
Las copas de vino tinto se llenan un tercio y las copas de blanco a la mitad.
De una botella de vino, se obtienen seis copas llenas.